viernes 11 de diciembre de 2009

El novio de 'Pippi'



Mikael Blomkvist. ¿Os suena de algo? Quizás de Millenium. Sí, sí, Millenium, ya sabéis, Larsson, polis, corrupción, Salander. Sí, sí, seguro que os suena. Aunque también os puede sonar de alguna historieta de la escritora sueca Astrid Lindgren, la misma de Pippi Calzaslargas. Resulta curioso que Larsson tomara ADN de los personajes de su compatriota para crear -como si del Dr. Frankenstein se tratara- estos "superhéroes". Otros creen que Blomkvist es un alter ego del propio Larsson. En Los hombres que no amaban a las mujeres, Blomkvist es presentado como un periodista de investigación muy currante que "mete la pata" casi a propósito al publicar unas informaciones que no son del todo ciertas ni están correctamente confirmadas, por lo cual es condenado a pasar unos meses en chirona. Como si del mismísimo Kalle Blokmvist se tratara, este moderno, adulto y "atractivo" hombrecillo va por ahí olisqueando lo que se guarda el poder bajo la manga, lo que ocultan los poderosos del inocente pueblo. Si pretendía ser la estrella principal de la trilogía se ha equivocado; todo el protagonismo que parece adquirir desde las primeras páginas del primer tomo se va desvaneciendo a medida que entra en acción la pequeña Lisbeth. Sigue apareciendo, pero más bien como "protector" de nuestra Pippi. Y como todo un rompecorazones, eso sí.

Sabemos de su flirteo con la editora y socia de Millenium, la también periodista Erika Berger. Y con Lisbeth también inicia un curioso idilio. Interpreta el papel de un "padre protector", el chico que te dice "todo irá bien, nena". De otro modo no sería él quien acaba rescatando a Salander cuando peor lo está pasando. Un príncipe azul con palacio de Ikea, vamos.
Sus técnicas periodísticas: tirar de contactos. Y si no se puede contactar a alguien: regalárle un móvil, la técnica del sorteo.


El personaje es interpretado por el sueco Michael Nyqvist.

1 comentarios:

  1. Interesante perfil de este "héroe" de la novela. Me ha gustado esto del príncipe azul con palacio de Ikea. Muy bien visto. Lo de la técnica del sorteo está bien, esa escena de la película me resultó divertida cuando le empieza a preguntar al "putero" qué prostituta le gusta más, mostrándole fotos de chicas con las que ha estado el hombre. Claro que cuando digo que la escena "me resultó divertida" quiero decir que durante esa parte me mantuve despierto. En fin, sólo me gustaría añadir una cosa: "todo irá bien, nena".

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